dejar cocaína
HOME D.R. ARTÍCULOS INFORMACIÓN       recomienda esta web
 

Efectos de la cocaína:

Los efectos de la cocaína pueden ser  físicos y psicológicos, y aparecer de forma inmediata: euforia, gran energía que después se compensa, una vez pasado el efecto, con mucho cansancio, apertura social y emocional, ganas de hablar y comunicarse, en algunos casos sensación falsa de relajación (especialmente en personas muy tensas, rígidas o inhibidas) y también dilatación de las pupilas, sed, sequedad en la garganta, y puede llegar a generar gran ansiedad.

Hay que tener en cuenta que la cocaína interaccionará con el temperamento y el carácter del individuo que la consume. Si una persona es retraída tendrá la impresión que le facilita la relación con los otros (en realidad se la complica, porque al no aprender a establecer contacto de forma natural, cuando no tome esta sustancia no sabrá qué hacer), si está muy nerviosa o tensa tendrá la falsa impresión de calmarse (pero al desaparecer los efectos todavía aumentara más la tensión) y si es alguien extrovertido y sociable (aumentará considerablemente su sensación de “poder” y de ser “centro de atención” para posteriormente caer en un lamentable estado depresivo).

No hay ningún efecto emocional, social, profesional o psicológico que se desee que no pueda ser alcanzado de forma natural sin el uso de sustancias adictivas, es cuestión de trabajarlo y trabajarse, es un reto interesante pero que puede transformar la vida de una persona. Lo otro es una forma más o menos rápida de ir cavando el propio pozo del cual podría ser difícil salir.

Damián Ruiz
Si desea más información sobre la adicción a la cocaína, los efectos de la cocaína, las consecuencias de la cocaína o como dejar la cocaína no dude en ponerse en contacto vía teléfonica o vía correo electrónico y le informaré detalladamente.

Consecuencias de la cocaína:

Las consecuencias de la cocaína son muchas y perjudiciales. Todos conocemos personas que consumen o han consumido cocaína, es más, hay gente de mucho éxito profesional  que en un momento dado de su vida pueden llegar a confesar que toman o tomaban cocaína. La cuestión es que quizás se ha normalizado excesivamente su consumo, incluso en según que ambientes es común, puede que hasta prestigioso esnifar esta droga.

El problema fundamental es que la cocaína desequilibra la vida gravemente, ya sea en el terreno físico-orgánico, donde puede causar problemas coronarios, digestivos, respiratorios y/o sexuales o en el psicológico en el cual puede ser causante de trastornos depresivos, obsesivos, paranoides e incluso derivar en crisis psicóticas.

Por tanto los riesgos son altamente elevados en todos los aspectos. Pero hay uno que es más sutil y que muchas veces no se tiene en cuenta,  y es que en el momento que alguien introduce el consumo de cocaína en su vida, con mayor o menor frecuencia, empieza a incorporar un grado intenso de estimulación al que pronto se acostumbrara el organismo, y ¿qué ocurre?

Pues que a partir de ese momento los diferentes aspectos de la vida pasarán a ser menos atractivos, se tendrá una percepción más plana de la existencia y puede llegar un momento que sin la cocaína “nada tenga interés”.

En el fondo, la cocaína tiene que ver con la capacidad de un individuo de ser libre y creativo (en cuanto a crear su propia vida). Si uno es capaz de ir modelando  su vida a su manera no va a necesitar tomar ninguna sustancia adictiva. En cambio si se tiene una actitud vital pasiva, temerosa, rígida o basada en el “qué dirán”, o por el contrario se pretende ser especial, exitoso y dinámico pero no se tiene el coraje suficiente, existe el riesgo que de iniciarse en el consumo de coca, estas personas puedan caer en la adicción.
El consumo de cocaína no solo debe plantearse como un problema de salud física o psicológica, sino también como un problema de libertad. Quien tiene una buena autoestima y es verdaderamente libre no tiene la necesidad de caer en ninguna adicción.

Damián Ruiz
Si desea más información sobre la adicción a la cocaína, los efectos de la cocaína, las consecuencias de la cocaína o como dejar la cocaína no dude en ponerse en contacto vía teléfonica o vía correo electrónico y le informaré detalladamente.

Adicción a la cocaína

Los efectos físicos y psicológicos de la adicción a la cocaína son altamente nocivos por lo que requiere un tratamiento de adicciones para dejarla.

Hay tres grupos básicos de personas que consumen habitualmente y que pueden necesitar una terapia para dejar la adicción a la cocaína:

1. Los que la utilizan como continuidad del alcohol y la noche.

2. Los que la utilizan como forma de desinhibirse de su timidez o de sus dificultades de relación social.

3. Los que la utilizan como sustancia que les ayuda (falsamente) a soportar un vacío existencial profundo que en realidad no es más que una depresión grave.

Evidentemente en estas tres situaciones hay muchos matices que añadir, entre otros el de la diferente personalidad de cada consumidor, por tanto el tratamiento para dejar la cocaína tendrá que ser adaptado a cada persona.

¿Se puede dejar la cocaína con un buen tratamiento de adicciones?

Sí, es evidente que el consumo prolongado de cocaína aumenta progresivamente el nivel de adicción y por tanto cuanto más tiempo lleve tomando esta sustancia una persona puede ser más difícil dejarla completamente, pero también hay que decir que dependerá de cada caso y de la terapia para dejar la cocaína que siga.

Las personas con un nivel de consumo muy elevado es preferible que opten por el ingreso en un centro terapéutico de deshabituación para seguir un tratamiento para dejar la cocaína allí, ya que en una consulta psicológica puede resultar dificultosa la recuperación total. El abordaje más correcto en estos casos debería implicar diferentes niveles: psicológico, psiquiátrico, e incidir, además, en la colaboración de miembros de la familia.

Existen diferentes centro públicos y privados en los que las personas que han desarrollado una adicción grave pueden ingresar y que trabajan de manera integral por la recuperación total y definitiva del paciente siguiendo una buena terapia para dejar la cocaína.

¿Cuándo se puede tratar el consumo de cocaína en una consulta psicológica?

Cuando el nivel de consumo es leve o moderado se puede seguir un tratamiento de adicciones con ayuda de un psicólogo. O bien en el momento que empieza a aparecer la preocupación por la tendencia a consumir, se produzca o no, en situaciones determinadas. En caso de duda se puede concertar una entrevista para evaluar cual es la mejor solución para un caso particular.

¿Cómo se aborda el consumo de la cocaína desde la terapia psicológica?

Existen diferentes formas de abordaje, el que yo vengo utilizando desde hace tiempo con eficacia es el que considera el consumo de cocaína como un síntoma de una personalidad no suficientemente integrada ni desarrollada, y que, por tanto, al amplificar la personalidad y sus parámetros de funcionamiento vital, la cocaína pasa a ser innecesaria.
Esto requiere de un trabajo terapéutico profundo y práctico al mismo tiempo.

¿De qué forma se realiza el tratamiento?

Al principio con una sesión terapéutica semanal y posteriormente quincenal.

¿Cuál es el grado de eficacia del tratamiento?

Una gran mayoría de las personas que siguen esta terapia consiguen dejar de forma definitiva y completa el consumo de cocaína.

Damián Ruiz
Si desea más información sobre la adicción a la cocaína, los efectos de la cocaína, las consecuencias de la cocaína o como dejar la cocaína no dude en ponerse en contacto vía teléfonica o vía correo electrónico y le informaré detalladamente.

Tratamiento de adicciones: Cómo dejar de consumir cocaína

Una proporción importante de la sociedad recurre a drogas como la cocaína para evadirse de los problemas o de situaciones complicadas del día a día. Estas adicciones exigen luego una terapia para dejar la cocaína, el éxtasis, los ansiolíticos, etc.

Preguntas frecuentes previas a la terapia para dejar la cocaina. ¿Somos conscientes de que una gran parte de la población occidental necesita drogas ("drugs" en inglés) para funcionar, ya sean legales (ansiolíticos, antidepresivos, etc.) o ilegales (cocaína, éxtasis, etc.)? ¿Por qué el organismo humano recurre a determinadas sustancias, en algunos casos muy perjudiciales, para soportar su existencia o para producir sensaciones o emociones placenteras que a medio plazo se volverán en su contra?

¿Acaso hemos creado un sistema de vida tan rígido, tan apartado de la naturaleza y de nosotros mismos que para soportarlo tenemos que tomar productos perniciosos para nuestra salud y que a medio o largo plazo nos fuerzan a seguir el tratamiento de adicciones?

Al haber olvidado nuestra capacidad creativa, en el sentido transformador, nuestra conexión con el cuerpo, con las emociones, con el espíritu y con la tierra, diferentes sentimientos pueden apoderarse de nosotros: la sensación de vivir en la más profunda monotonía, en una estructura rígida aunque eficaz, o en emociones estancadas que nos pueden hacer creer que nada tiene sentido. A recurrir a dependencias que sólo nos arrastrarán a un futuro tratamiento de adicciones para librarnos de ellas.

Es entonces cuando la cocaína se convierte en agente liberador, soportador o euforizante. Y ¿para qué? Para crear un espejismo que dura diez minutos y que después se paga con estados depresivos, ansiosos y una tendencia progresiva a convertirse en adictos hasta verse obligados a someterse a un tratamiento para dejar la cocaina.

Dejar la cocaína requiere tener el coraje para encauzar la vida desde una posición mucho más auténtica, más conectada con la complejidad de la propia existencia. Por ejemplo, para ser un buen ejecutivo y tener éxito no hace falta convertirse en una máquina o en un robot, si uno anula todo su ser es posible que para "vivir" acabe necesitando "drogas". O en otros casos, para poder salir de la apatía más absoluta es necesario conectar con nuestras esencias más primitivas y también con los aspectos superiores de nuestro ser. Y en otras circunstancias aprender a construir límites y no permitir que el impulso se apodere de nosotros. Ése es el mejor tratamiento para dejar la cocaina que se puede aplicar uno mismo.

Dejar la cocaína de forma definitiva no es difícil, supone un tratamiento de adicciones sencillo, simplemente se trata de conocer las raíces del problema y estar dispuestos a realizar un cambio importante en la manera de funcionar en la vida, algo que requiere valor y apertura.

En mi trabajo como psicoterapeuta, experto en el tratamiento para dejar la cocaina, empecé a darme cuenta que la cocaína más que ser reprimida tenía que dejar de ser necesaria para el paciente. Y ¿cuándo dejaba de ser necesaria? Pues en el momento en que su vida empezaba a expresarse con plenitud.

Damián Ruiz
Si desea más información sobre la adicción a la cocaína, los efectos de la cocaína, las consecuencias de la cocaína o como dejar la cocaína no dude en ponerse en contacto vía teléfonica o vía correo electrónico y le informaré detalladamente.