Los segundos sábados de cada mes en Barcelona coordino una terapia grupal para aquellas personas que no pueden seguir la terapia semanal ya sea por falta de tiempo o porque viven fuera de Barcelona.
Se puede acudir a esta terapia una vez al mes, y tantas sesiones como se necesite, y mientras hacer seguimiento vía correo electrónico, o realizar puntualmente alguna sesión individual. En todo caso el enfoque sigue siendo el mismo que en las terapias de una sola persona. Tratar de averiguar por qué cada uno consume y qué hay que hacer para dejar de necesitarla.
También se marcan una serie de pautas generales, sencillas y fáciles de seguir, porque al fin y al cabo se trata de cada uno se haga cargo de sí mismo y de su proceso. Por tanto mi actitud como terapeuta nunca es ni la de “padre” ni la de “autoridad coercitiva” ni la de sacerdote o juez, me encargo de que cada persona llegue al punto de madurez, conciencia y libertad necesaria para poder dejar definitivamente este consumo. Quizás puede parecer más difícil pero no, al contrario, cuando se consigue, se hace para siempre, porque cuando se deja el consumo o la adicción se deja por uno mismo, y convencido.
Damián Ruiz